
Agosto 2009
Informe Mercado Inmobiliario segundo semestre del año – ROSARIO – Opinión de Referentes
Soja, créditos hipotecarios y clima post-electoral, ingredientes que logran destrabar de a poco la meseta de operaciones en el rubro inmobiliario local.
¿Están trabadas las operaciones inmobiliarias en Rosario? Consultados referentes del sector coincidieron en que nada de esto ocurre en la ciudad, sino más bien todo lo contrario. Veamos las razones.
Enrique Badaloni, de la Corporación de Empresas Inmobiliarias de Rosario (CEIR), argumentó que las ventas, en realidad, reaparecieron desde julio por una interesante suma de factores que, si bien no ofrecen ilusionarse con un futuro promisorio, actúan como un paliativo frente a lo que se consideraron “ventas magras” durante la primera mitad del año.
“Vemos que estas últimas semanas hay un poco más de movimiento, que se corresponde poco con lo vivido en la primera mitad del año. Si bien aclaró que aún no se han hecho los números que pintan esta recuperación en la actividad del sector, Badaloni sostuvo que “hay que ser analítico y ver que esto viene de la mano de un combo. Es de gran trascendencia que el precio de la soja aumente porque colabora con la puesta en marcha de la maquina económica”, explicó. Pero hay otros factores además del buen precio de la oleaginosa, que en Rosario cerró el miércoles en $1000 la tonelada.
“También es importante lo que movilizan los créditos hipotecarios. Estas dos condiciones generan operaciones enganchadas, por ejemplo que alguien que haya adquirido un crédito hipotecario se incline por una unidad nueva de un dormitorio y el dueño de ese departamento decida vender y comprarse otro más grande. Es difícil, porque no todos acceden, pero antes no había nada”, explicó Badaloni.
Desde la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), su presidente, Marcelo Passardi, se sumó a la ola positiva y afirmó que tienen la misma visión. “La actividad venía en bajada, en junio entró en una meseta, siempre hablando de la construcción privada, la pública tiene otro diagnóstico. El empleo en el sector está constante, la gente da vueltas pero al final siempre se define y cierra operaciones. Acá influyen el precio de la soja, créditos hipotecarios a tasa pagable, y la intención de mejorar la vivienda y adquirir unidades. Hay esperanzas de que el segundo semestre sea mejor. Hoy la sensación es esa”, reflexionó Passardi.
No obstante, ambos empresarios argumentaron que hay que ser cautos: “El tema de la sequía viene todavía muy duro, el campo no se acerca tanto como antes de la crisis de la 125. Este fenómeno arrancó en julio. Queremos que despegue para arriba, queremos que la actividad arranque todavía más arriba”, se entusiasmó el presidente de la AEV.
Por su parte, Badaloni citó como “hecho negativo” que siga siendo realmente muy difícil el acceso al crédito para unidades usadas. Hay una reafirmación en el mercado del inmueble como refugio seguro, después de tantas dudas, por un abanico de opciones que damos, en la que no se requiere conocimiento técnico y bajo riesgo, todo fuerza la tesis de que el ladrillo es seguro”,dijo.
Como dato a destacar, Badaloni aseguró que “hay mucha disposición de las partes a negociar. La punta vendedora se muestra más flexible y eso también puede generar operaciones concretadas”. Un mercado más flexible y movido parece ser la nueva cara del rubro. Fuente: www.on24.com.ar